Alergias y biodescodificación: la asociación detrás del alérgeno

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Alergias biodecodificación
Podemos comprender una alergia desde la biodescodificación emocional como una alarma que se activa cuando el inconsciente reconoce en el presente elementos que quedaron asociados a una experiencia dolorosa del pasado, a una escena dramática del pasado.
El alérgeno es el testigo de esa escena, no necesariamente el causante del dolor.

Si buscaste “alergias biodescodificación”, “biodescodificación de las alergias”, “significado emocional de las alergias” u “origen emocional de las alergias”, probablemente quieras responder una pregunta muy concreta: ¿por qué reacciono justamente a esto?

Desde la BioExistencia Consciente, una alergia puede investigarse como una alarma que se activa cuando el inconsciente reconoce en el presente elementos que quedaron asociados a una experiencia dolorosa anterior.

En lugar de preguntarnos solamente “¿qué significa ser alérgico a los gatos, al polen o a determinado alimento?”, podemos comenzar a investigar:

¿Qué historia puede estar recordando mi inconsciente cuando aparece este alérgeno?

En este artículo voy a explicarte cómo realizar esa búsqueda y qué preguntas podés hacerte para intentar encontrar la asociación por tu cuenta.

¿Qué es una alergia segun la biodescodificación?

Desde la BioExistencia Consciente, podemos comprender una alergia como una alarma.

En algún momento anterior de tu vida, ocurrió una experiencia vivida con una fuerte carga emocional: miedo, tristeza, rabia, asco, vergüenza, abandono, impotencia, dolor u otra emoción que en ese momento no pudo ser procesada.

Nuestro inconsciente registra la escena completa, como si fuera una fotografia del momento: dónde estábamos, con quién,  qué estábamos viendo, qué olores había, qué comíamos, qué escuchábamos, qué ocurría alrededor, qué estaba sucediendo con nuestro cuerpo.

Uno de los elementos presentes es el que posteriormente reconocemos como alérgeno.

Por eso hay una idea fundamental para comprender la biodescodificación de las alergias:

El alérgeno es el testigo de una escena, sin ser necesariamente el causante del dolor.

Veamos qué significa.

El alérgeno como testigo de una escena

Imaginemos a un niño que sale a recolectar cerezas con su padre. El niño se come las cerezas y su padre, al descubrirlo, se enfurece y le pega.

¿Qué produjo el miedo y el dolor? No fueron las cerezas. Sin embargo, las cerezas estaban ahí.

Desde la lógica que utilizamos en BioExistencia para las alergias, el inconsciente podría haber registrado algo semejante a: cerezas + papá + miedo + golpe + dolor. Podemos representarlo así:

Escena dolorosa → emoción intensa → registro de elementos presentes → asociación inconsciente.

Más adelante, determinadas circunstancias podrían volver a reunir suficientes elementos relacionados con aquella experiencia y activar una alarma:

Reaparición de determinados elementos → reconocimiento inconsciente → activación de la alarma.

La alergia puede investigarse entonces como una respuesta de protección frente a algo que el inconsciente relacionó con un peligro anterior.

Como si dijera:

“Cuidado. Esto se parece a aquel momento.”

¿Por qué una alergia puede aparecer de repente?

Quizás comiste determinado alimento durante veinte años y un día comenzaste a reaccionar, o conviviste siempre con gatos y la alergia apareció en una etapa concreta, o el polen estaba presente todos los años, pero hubo un año particular en que comenzaron los síntomas.

Entonces surge una pregunta fundamental: ¿Cuándo apareció tu alergia por primera vez?

Si hubo una época en la que el elemento estaba presente sin producir esa reacción y posteriormente algo cambió, esa diferencia temporal puede darnos una pista.

No alcanza con que aparezca únicamente el alérgeno para despertar una alergia, si no que necesitan coincidir varios elementos para que el presente se parezca suficientemente a aquella “fotografía” anterior.

Puede intervenir el alérgeno, pero también: una persona, un lugar, determinada época del año, un olor, una emoción, una actividad, una palabra, una situación determinada.

Por eso alguien puede entrar en contacto muchas veces con un elemento sin reaccionar y hacerlo solamente en determinadas circunstancias.

La pregunta que necesitas hacerte es:

“¿Qué estaba sucediendo cuando apareció la alergia?”

Las 8 formas en que el inconsciente puede asociar un alérgeno

1. Asociación directa

Es la relación más sencilla de encontrar.

El elemento al que reaccionás actualmente estaba presente en aquella experiencia dolorosa.

Por ejemplo: cerezas → experiencia dolorosa mientras comía cerezas → posterior reacción frente a las cerezas.

Cuando la relación es tan directa, es posible que la propia persona recuerde rápidamente la escena al comenzar a hacerse preguntas.

2. Asociación por semejanza

A veces el alérgeno actual no estaba literalmente presente, pero se parece a otro elemento de aquella historia.

La semejanza podría estar en la forma, la textura, el color, el olor, la función, la manera de entrar en contacto con el cuerpo.

Por ejemplo, un aguijón y una aguja comparten una característica: ambos penetran el cuerpo mediante una punta.

Por eso, frente a una reacción relacionada con una picadura, dentro de esta metodología podríamos explorar también recuerdos vinculados con agujas, inyecciones, hospitales o intervenciones médicas.

Estamos abriendo asociaciones.

3. Asociación por relación o nexo

La conexión puede ser todavía menos evidente.

El elemento actual puede relacionarse con algo presente en aquella escena por procedencia, pertenencia, contexto o algún otro nexo.

Por ejemplo:

  • vaca → leche
  • abeja → miel

Y las relaciones pueden volverse mucho más sutiles.

Alguien podría tener una alergia a los gatos porque en esa escena dramática había una fotografía de un gato, estaba sonando una canción de ‘Los Gatos’, en la televisión estaban pasando ‘Don Gato y su Pandilla’, estabas con un amigo al que apodaban ‘el gato’, en esa fecha era el día del gato o cualquier referencia que haya adquirido relevancia dentro de la historia particular de esa persona.

Por eso, cuando el elemento no aparece literalmente en nuestros recuerdos, podemos preguntarnos:

¿Con qué otras cosas relaciono este alérgeno?

Anotá todo lo que aparezca. Incluso aquello que inicialmente parezca absurdo.

4. Asociación mediante palabras

También podemos explorar palabras, nombres y semejanzas fonéticas.

Un ejemplo sería: Damasco → damasco.

Una historia relacionada con la ciudad de Damasco podría, dentro de esta lógica asociativa, conectarse con el nombre de la fruta.

También podemos investigar: nombres propios, ciudades, apodos, instituciones, expresiones familiares, palabras con sonidos semejantes, etc.

No estamos buscando una explicación lingüística universal. Estamos buscando qué asociaciones existen en la historia de esa persona.

5. Asociación simbólica o arquetípica

Cuando las vías anteriores no aportan información, podemos investigar qué representa simbólicamente determinado elemento.

Una flor, por ejemplo, puede conducir hacia reproducción y sexualidad porque constituye el órgano reproductivo de la planta. Una abeja podría llevarnos hacia el aguijón, la miel, la polinización o la reproducción.

Pero esto es fundamental:

Un significado simbólico es una pista para investigar, no un diagnóstico

El error sería transformar estas asociaciones en un diccionario rígido.

6. Experiencias significativas de otras personas

No siempre investigamos exclusivamente acontecimientos vividos directamente por quien presenta la alergia.

Dentro de BioExistencia en las alergias también podemos explorar experiencias emocionalmente significativas de los padres o situaciones vividas en fuerte empatía con otra persona.

Esta posibilidad puede adquirir especial relevancia cuando trabajamos con alergias en niños pequeños.

7. Experiencias durante el embarazo

Otra vía de investigación es el período intrauterino.

Podemos explorar qué estaba viviendo la madre durante el embarazo: situaciones de fuerte impacto emocional, enfermedades, pérdidas, internaciones, intervenciones médicas, amenazas de aborto, acontecimientos familiares significativos.

Un clásico de esta etapa es la alergia a la penicilina.

Naturalmente, en estos casos no buscamos un recuerdo consciente de la persona.

La investigación se realiza reconstruyendo la historia de ese período.

8. Asociación transgeneracional

Cuando la historia personal no permite encontrar una relación clara, podemos ampliar la búsqueda al árbol familiar.

Podemos investigar acontecimientos de padres, abuelos u otras generaciones y observar posibles relaciones directas, funcionales, lingüísticas o simbólicas con el elemento que estamos estudiando.

Esto no significa que toda alergia sea transgeneracional. Significa que es otra posibilidad dentro del campo de investigación cuando las asociaciones más cercanas no permiten comprender la historia.

Hay un caso de alergia al metal relatado por Pablo Almazan que se desprogramó trabajando esta etapa.

La reacción también puede darnos pistas

Existe otra fuente de información ademas del alergeno:

¿qué hace concretamente tu cuerpo cuando aparece la alergia? ¿Cómo reaccionás y dónde?

La zona y la forma en que aparece la reacción pueden utilizarse como información complementaria para formular hipótesis.

Por ejemplo:

  • Ojos: podemos investigar qué estaba viendo la persona o qué no quería ver.
  • Nariz: podemos explorar olores y el ambiente que estaba “respirando” en aquella situación.
  • Piel: podemos investigar experiencias relacionadas con contacto o separación y, especialmente, observar la zona exacta donde aparece la manifestación.
  • Garganta: podemos explorar palabras, expresión y aquello que no pudo decirse.
  • Cara: pueden aparecer preguntas relacionadas con imagen, exposición, vergüenza o cómo la persona sintió que era vista.

Una vez más: Estas relaciones no son diagnósticos automáticos. Son hipótesis que sirven para orientar preguntas.

La historia particular de la persona siempre está por encima de cualquier significado prefabricado.

¿Qué significa emocionalmente mi alergia?

Esta probablemente sea la pregunta que te trajo hasta acá. Y mi respuesta puede ser diferente de la que esperabas encontrar:

No existe un significado emocional universal para cada alergia. No puedo decirte qué significa tu alergia sin conocer tu historia

Dos personas pueden reaccionar al mismo elemento y haber llegado hasta esa asociación por caminos completamente diferentes.

Si tuviera que dejarte una sola idea de todo este artículo sería esta: Tu alergia no pertenece a un diccionario. Pertenece a tu historia.

Por eso, cuando alguien busca el significado emocional de una alergia, mi propuesta es cambiar ligeramente la pregunta: ¿Qué significa este elemento dentro de tu propia historia?

La BioExistencia propone investigar en consulta cómo construiste esa asociación vos en particular.

Ahí comienza la investigación.

Cómo encontrar el origen emocional de una alergia

La expresión “origen emocional de las alergias” es muy utilizada en las búsquedas sobre biodescodificación. Sin embargo, desde BioExistencia prefiero hacer una precisión.

No buscamos simplemente una emoción y mucho menos una equivalencia del tipo: alergia = determinada emoción.

Buscamos una historia y una asociación

Por eso, si querés comenzar a investigar tu alergia, hay tres grandes fuentes de información:

  1. El alérgeno y todo aquello con lo que lo asociás.
  2. La escena en la que apareció por primera vez la reacción.
  3. La forma concreta en la que reacciona tu cuerpo.

A partir de ahí podemos comenzar a buscar.

Ejercicio: saná tu alergia por tu cuenta

Si querés comenzar a explorar tu propia historia, buscá un lugar tranquilo y respondé estas preguntas sin intentar encontrar inmediatamente “la respuesta correcta”.

Paso 1: definí exactamente qué ocurre en tu reacción alergica

Preguntate: ¿A qué reacciono? ¿Qué reacción aparece? ¿En qué parte exacta del cuerpo? ¿Sucede siempre o solamente algunas veces? ¿Hay circunstancias en las que estoy en contacto con el supuesto alérgeno y no sucede nada?

Ese último punto puede ser particularmente interesante.

Paso 2: buscá la primera vez y describí la escena

Intentá responder: ¿Cuál es la primera reacción alérgica que recuerdo?

Después reconstruí aquel momento: ¿Dónde estabas? ¿Con quién? ¿Qué estabas haciendo? ¿Qué había ocurrido ese día? ¿Qué sentías? ¿Qué estabas viendo, escuchando, oliendo o comiendo? ¿Qué personas estaban presentes? ¿Qué palabras recordás?

No descartes detalles porque parezcan irrelevantes, anota absolutamente todo.

Paso 3: hacé asociaciones con el alérgeno

Escribí el nombre del alérgeno en el centro de una hoja.

Ahora preguntate: ¿Con qué relaciono esto?

Permití que aparezcan objetos, personas, lugares, palabras, recuerdos, imágenes, funciones, formas, olores y situaciones.

No intentes interpretar todavía. Primero asociá.

Paso 4: buscá hacia atrás

Tomá los elementos que aparecieron y preguntate:

¿Dónde había vivido algo parecido antes de que comenzara mi alergia?

Buscá especialmente escenas con una carga emocional importante.

Miedo, dolor, rabia, vergüenza, tristeza, abandono, impotencia, asco, o cualquier emoción que haya sido intensa para vos en ese momento.

Paso 5: observá si aparece una comprensión

Una asociación significativa no debería necesitar ser impuesta desde afuera.

Muchas veces aparece acompañada de una sensación muy sencilla: “Ahora entiendo por qué esto estaba relacionado.”

El objetivo no es inventar una historia que explique el síntoma.

Es encontrar, si existe, una asociación que tenga sentido dentro de tu propia experiencia.

La hipótesis de trabajo de BioExistencia es que, al hacerse consciente esa asociación, puede modificarse la necesidad de mantener aquella respuesta de alarma.

¿Y si no encuentro la escena?

También puede suceder. La asociación puede no ser directa.

Puede existir una semejanza, una palabra, un nexo aparentemente insignificante o una historia que requiera ampliar la investigación.

Ahí es donde el acompañamiento puede resultar útil.

En una consulta de BioExistencia podemos reconstruir juntos la aparición de la alergia y seguir las asociaciones hasta buscar la escena anterior que pueda estar relacionada con esa alarma.

No se trata de que yo te diga cuál es tu conflicto.

Se trata de hacer juntos las preguntas que permitan que aparezca tu propia historia.

Desprograma tu alergia con BioExistencia

La toma de conciencia ocupa un lugar central.

La investigación busca que puedas reconocer la asociación que realizó tu inconsciente entre el alergeno y los dos momentos que hasta entonces permanecían unidos.

Al hacerse consciente esa asociación, puede modificarse la necesidad de mantener aquella respuesta de alarma.

Preguntas frecuentes sobre alergias y biodescodificación

¿Cuál es el significado emocional de las alergias?

Desde BioExistencia no asignamos un significado emocional universal a las alergias. Investigamos si el alérgeno pudo quedar asociado a una experiencia anterior con una fuerte carga emocional y qué significado posee ese elemento dentro de la historia particular de la persona.

¿Cuál es el origen emocional de una alergia?

La expresión “origen emocional” puede resultar simplificadora. Dentro de este enfoque buscamos una escena y una asociación, no solamente una emoción. Investigamos cuándo apareció la alergia, qué estaba ocurriendo y qué elementos pueden relacionar el presente con experiencias anteriores.

¿Qué dice la biodescodificación sobre las alergias?

Existen distintas corrientes dentro de la biodescodificación. Desde la BioExistencia Consciente, trabajamos con la hipótesis de que determinados elementos presentes en una experiencia emocionalmente intensa pueden quedar asociados a ella y funcionar posteriormente como señales de alarma.

¿Qué significa ser alérgico a una persona?

Antes de atribuirle un significado, habría que definir qué sucede realmente. Si una reacción aparece reiteradamente en presencia de una persona determinada, podemos investigar qué elementos acompañan esos encuentros y qué asociaciones despiertan. La persona podría ser parte de la asociación sin ser necesariamente su origen.

¿Se puede curar una alergia tomando conciencia de la asociación?

Dentro de BioExistencia se trabaja con la hipótesis de que reconocer la asociación puede contribuir a modificar la respuesta vinculada con ella.

Una reflexión final

Si llegaste hasta acá buscando “alergias y biodescodificación”, quiero proponerte que no termines este artículo con una definición.

Terminá con una pregunta:

¿Qué historia está recordando mi inconsciente cuando aparece este elemento?

Tomá tu alérgeno. Recordá cuándo apareció la alergia. Observá cómo reacciona tu cuerpo. Y empezá a asociar.

Quizás puedas encontrar esa relación por tu cuenta.

Y si sentís que hay algo ahí pero no conseguís encontrar la escena anterior, podemos investigarla juntos en una consulta de BioExistencia.

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Augusto Musi

Consultor en Bioexistencia Consciente y Biodecodificación Emocional

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